Promueven eutanasia con dramático caso de adolescente que rechazó transplante de corazón

Hannah Jones, adolescente británica que rechaza el tratamiento.

Hannah Jones, adolescente británica que rechaza el tratamiento.

El experto en bioética y profesor en la División de Hematología Clínica y Oncología Médica del Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Miami, Dr. Luis Ráez, alertó que el caso de Hannah Jones, una adolescente británica de 13 años de edad que ha decidido no someterse a un transplante de corazón y que ha conmocionado con su decisión al Reino Unido, sienta un precedente “peligrosísimo que puede ser usado legalmente para promover la eutanasia”.

El caso

Según la prensa inglesa, las posibilidades de que Hannah sobreviva luego de la operación son escasas. La pequeña sufrió de leucemia hace algunos años y el tratamiento para combatirla dejó muy debilitado su corazón que actualmente solo funciona al 10 por ciento; y que ya ha sido sometido a varias cirugías.

Hannah ha explicado lo duro de su situación actual: “Es agotador, los doctores me ven cada tres meses, tomo medicinas constantemente y es muy duro, no me gusta estar así, pero vivo con ello”. Estas y otras razones la habrían llevado a decidir rechazar el transplante, sin el cual los médicos le dan un máximo de 6 meses de vida.

Ante su negativa, la dirección del hospital que la atiende, el Herefordshire Primary Care Trust de Hereford (Reino Unido), decidió acudir a los tribunales para retirar temporalmente la custodia a sus padres y “obligar” a la adolescente a someterse a la cirugía; sin embargo, tras varios procedimientos legales y el informe de un funcionario de la oficina del defensor del menor, el hospital decidió retirar la demanda.

Según la BBC, Hannah fue capaz de convencer al funcionario estatal de que su decisión era fruto de una reflexión meditada y madura. “No sé exactamente qué le habrá dicho, pero ha debido ser algo realmente poderoso para convencerle de que tenía razón. Es algo increíble que una persona que ha pasado por tanto tenga la valentía de defender así sus derechos. Estamos muy orgullosos de nuestra pequeña”, ha declarado el padre de Hannah, Andrew Jones, al diario The Independent.

Él y su esposa apoyan la decisión de su hija. “Obviamente queremos tener a Hannah con nosotros tanto como sea posible, pero no vamos a forzarla a hacer algo que ella no quiere hacer en este momento”, dijo también al periódico Daily Mail.

Manipulación anti-vida

Sobre este caso, la Presidente de la Federación Española de Asociaciones Provida, Alicia Latorre precisa que con este caso “una vez más se utiliza un lenguaje engañoso. La prensa sensacionalista nos habla de que Hannah Jones, la niña británica de 13 años que no quiere someterse a un transplante de corazón, ha ganado la batalla para ‘morir con dignidad'”.

Asimismo recuerda que “el término ‘muerte digna’ forma parte de los eufemismos de la cultura de la muerte. La dignidad la tiene el ser humano desde su concepción y es obligación de todos facilitar que todos puedan nacer y disfrutar de unas condiciones de vida de acuerdo a esa dignidad”.

Al respecto, el Dr. Ráez precisa que “la Iglesia Católica siempre ha sido clara que no se debe forzar con medios extraordinarios la prolongacion artificial de la vida, pero estos medios se definen de acuerdo a la persona y las circunstancias. Por ejemplo un transplante de corazón en un paciente anciano (más de 85 años) es probablemente un procedimiento extraordinario e innecesario, pero en este caso es una niña que solo tiene 13 años. Ciertamente hay duda que su expectativa de vida no sean otros 70 años pero solo Dios sabe cuántos serán”.

Asimismo, Ráez precisa que “las cirugías de corazón son procedimientos que se hacen todos los días en todos los países del mundo por lo cual no siempre son necesariamente procedimientos extraordinarios”.

Para el experto, el otro aspecto importante con el caso de Hannah “es el precedente ya que las leyes británicas y europeas se influencian muchísimo en esta forma de legislación. En los países de habla inglesa este caso crea un precente peligrosísismo que puede ser usado para promover legalmente la eutanasia si se empieza a dejar que los niños opinen sin tener los criterios adecuados acerca del tema, especialmente cuando están enfermos”.

En opinión del experto en oncología y bioética, de repente “la niña, debido a su corta edad y al sufrimiento que ha tenido por la larga enfermedad, está perdiendo esperanza en vivir”. Por ello, comenta, “los padres que son legalmente responsables de tomar cualquier decisión por ella están muy faltos de esperanza y fe y no quieren luchar más”. “La dignidad de la persona humana es valiosísima aún en el lecho de sufrimiento y muerte porque el amor de Dios por nosotros no disminuye nunca ni cuando pasamos por las peores circunstancias”, concluye.

El Dr. Luis Ráez es American Board Certified en Medicina Interna y Oncología Médica; y actualmente trabaja en la investigación de nuevos tratamientos contra el cáncer y tiene diversas publicaciones científicas en la materia, así como trabajos y artículos en temas de ética médica sobre la eutanasia, células estaminales y embriones humanos.

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