Al menos 11 clínicas abortistas de la lista del ministerio no son empresas

Siguiendo con la serie de artículos publicados en La Gaceta sobre el negocio del aborto, reproducimos el tercero de ellos y más reciente hasta el momento:

A diferencia de Madrid, donde un solo grupo (Dator) acapara el negocio del aborto, y de Levante, donde los abortistas se mueven ideológicamente a sus anchas, en el norte de España no hay fuertes grupos abortistas y bastantes clínicas simplemente no existen como empresas. Fuera de estas grandes áreas, existen dos grupos abortistas relevantes en Andalucía y otro en Murcia.
Entre las clínicas que el Ministerio de Sanidad cita en la lista de las que hicieron abortos en 2007, al menos 11 no son empresas. Faos, en La Coruña, es un teléfono que no responde. En Pontevedra no existe ninguna Clínica Climent, sino un doctor Antonio Climent Arigo, que trabaja a tiempo completo en el Hospital Povisa de Vigo, donde aseguran que no hacen abortos. La Clínica Cire de Ciudad Real es un “consultorio ginecológico” sin empresa. Lo mismo pasa con el del “Doctor Prada” en Guipúzcoa, la Clínica “Sirona” de Gijón, el “Centro Ginecológico Dr. Echevarría” en Álava, la asociación Centre Mèdic Les Corts de Barcelona (aparentemente vinculada a la clínica abortista Adàlia de Gerona), el Centre Mèdic Giness (Dr. Eizaguirre) en la misma Ciudad Condal, el Centro Ginecológico Levante (en Alicante y Elche, sin empresa ni correo electrónico). Por último, en Cádiz y Granada cita el ministerio un “Centro Ginecológico” y una “Clínica Ginecológica” que, sin más datos, es imposible identificar.
Para disimular las clínicas de abortos, una modalidad menos drástica es la de poner en la lista del ministerio un nombre distinto al comercial. Multimédica-Centro, de Salamanca, se llama por ejemplo Barromarco SL. El Centro Ginecológico Scala 2000 de Málaga se llama 2004 Ginecenter SL. La que aparece como Clínica Medina-Azahara se llama en realidad Clínica Ginecológica Córdoba SL. El Centro Médico o Clínica Guadiana (que realiza abortos en Badajoz) es en realidad la Clínica Los Arcos. Lo que en Vizcaya llama el ministerio Clínica Ginecológica Carlton, aparece en el Registro Mercantil como Ortodoncia Carlton. La Clínica Quirúrgica Actur de Zaragoza se llama Unidad Aragonesa de Salud SL, si bien ésta y otras empresas del grupo Dator (la misma Partner Line SL) al menos tienen registrado como marca el nombre que dan al ministerio.

Por último, hay quien recurre a inscribirse bajo fórmulas distintas a las de sociedad anónima o limitada. Lasaitasuna (clínica vizcaína famosa por colgar el año pasado en internet las historias de 4.000 mujeres que habían abortado) es una comunidad de bienes gestionada por tres personas. A la fórmula de Asociación (que exime de presentar balance) recurre entre otras la sucursal valenciana de Acuario (cuyo nombre registrado es simplemente “Casa de Salud”).

Preservar la fama
Madrid es suficientemente grande como para que Guillermo Sánchez pueda no ser conocido, y Levante lo suficientemente libertino como para que los abortistas mezclen sus actividades con otras sanitarias. Pero la vieja Castilla es otro cantar, y en Valladolid el propietario al 80% de Ginemédica, el ginecólogo Ángel Santaolaya, cuida su fama y no se mezcla en otras empresas con los gestores de su clínica de abortos. Paradójicamente, en Ginemédica no hay ningún ginecólogo, y Santaolaya, que lo es, sólo aparece como gestor de empresas de otros ramos, salvo que se considere ginecología la fecundación in vitro.

La clínica de abortos salmantina Barromarco toma nombre de su administrador, Antonio Martín Marcos, y de su precedesor José Luis Barroso Moreno. Con Antonio Sánchez Hernández, Martín administra Barromarco y otras tres empresas: Clínica de la Mujer, Hispanolusa de Ginecología, y la inmobiliaria Hardcilla. Sánchez Hernández administra además la empresa de finanzas Consultora Empresarial Salamanca.

A la vista de una estructura empresarial tan poco transparente, parece claro que una Ley del Aborto que reduzca el control favorecerá estas pecularidades.

Andalucía se la reparten González Bravo y Sáenz de Santamaría-Stolzenburg
El aborto ha echado raíces en Málaga, donde Rafael González Bravo tiene tres clínicas abortistas: Atocha, Clínica Sevilla (alias El Sur) y Spawsky, y otras nueve empresas: Inra 2005, Inversiones Acpromi, Rasan 2, Ripalgo 3000, Tempisque (construcción e inmobiliaria), Mallorban (carpintería), Ragumi, Pacatmedita (cafeterías), Urban People (calzado). También en Málaga tiene tres clínicas el doctor Germán Saenz de Santamaría Vázquez: una de abortos (la Ginecológica que lleva su apellido, con sucursal también en Jaén) y dos policlínicas que no los hicieron en 2007: Huelín y Litoral.

Saenz de Santamaría no tiene hoy día conexiones comerciales directas con uno de sus antiguos empleados, junto con el cual fue procesado por abortos ilegales: Luis Alberto Stolzenburg, propietario de una clínica de abortos (Córdoba), de otra que lleva su nombre en Sevilla (y que al menos en 2007 no los hizo), y de una inmobiliaria, Vistalada SL, en Málaga. Sus conexiones miran a Oriente también por su socio extranjero, Mohamed Zakaria El Abdellan El Kasem, con quien comparte la clínica cordobesa y quien a su vez tiene dos clínicas (no abortistas) en Granada: Mayadín y Los Cármenes.

El Abdellan figuró como consejero delegado de la clínica de abortos madrileña Callao, propiedad del sirio Mohamed Dehni. Éste, a su vez, es titular de una policlínica, Retiro, en la madrileña calle de Lope de Rueda. Dehni lleva cuatro años tratando de convertirla en clínica abortista, pero se lo ha impedido la firme oposición de los vecinos del edificio.
Después del cierre, el año pasado, de la sucursal madrileña de Morín y de la pequeña clínica Mayrit, el negocio de Dehni es el único que, en Madrid, queda al margen del grupo Dator.

El grupo de Murcia y las empresas del País Vasco y Asturias
Murcia es la tercera comunidad con mayor tasa de abortos (14,8 por mil mujeres fértiles). Hasta allí extienden sus redes las empresas de Remedios G. Bricio (Instituto Ginecológico Murcia). Pero la mayor parte del negocio abortista se lo queda un empresario local, Francisco Valero Atienza, con tres clínicas: Ginemur, Delta Médica y Deia Médica (en Murcia, Cartagena y Deia, Valencia). Valero posee una empresa de muebles (Casneval), otra de comercio (Nicaragua I. Trade) y otra de servicios (Tóner del Mediterráneo), además de una sanitaria (Oftal Ribera). Sus socios Wilmer Jurado, Francisco Martí Peris y Adela Vidal Chornet administran empresas ginecológicas o sanitarias (Géminis Planificación Familiar, Vidavidal, Clidemur Salud y Belleza, Laboratorio Grumaya y Laboratorio Hospital 4).

En el País Vasco, Luis Castillo Echeverría administra la clínica abortista Euskalduna 2006, así como la empresa Resonancia Euskalduna, y preside la también sanitaria RX Euskalduna. Su principal socio en las tres es José Miguel Gurrea Bilbao, administrador de Aluak y Glamzagine (sanitarias), Guri SL y Arrendamientos de Bizkaia (inmobiliarias), y Dorsoduro 06 (financiera).

En Asturias, salvo las conectadas con el grupo levantino Acuario (Buenavista), las clínicas abortistas suelen estar gestionadas por mujeres y tienen escasas conexiones. Marcos Fernández Marqués, que hasta 2003 fue consejero delegado de Belladona (clínica abortista de Gijón), administra actualmente dos empresas sanitarias (Instituto Reumatológico Asturiano y Reumatología A&M). Otra ex administradora, Amparo Cardano Díaz, gestiona el centro de salud Beleno.

LISTADO COMPLETO DE LAS EMPRESAS ABORTISTAS
grupo-santa-olaya

About these ads

Etiquetas: , , , ,


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: