Posts etiquetados ‘Martinez Camino’

Martinez Camino contra el apoyo a los partidos políticos provida

marzo 10, 2010

En la rueda de prensa de presentación de la última campaña de la conferencia Episcopal en defensa de la Vida Monseñor Martínez Camino fue preguntado entre otras cosas sobre si la Conferencia Episcopal apoyaría una formación o plataforma electoral que se basase en los principios no negociables de Benedicto XVI.
Martinez Camino, que ya causó escándalo al negar responsabilidad real en la firma de la ley del aborto, y que ha sido corregido de manera clara y meridiana por Monseñor Reig Pla, dentro del peor exponente del malminorismo en España lo negó, respondiendo que la Conferencia Episcopal no había “apoyado ni dejado de apoyar” a nadie en su historia y que “no creo que lo vaya a hacer ahora”. Además, explicó que “la Iglesia no está contra nadie: hablamos a favor de quienes tienen derecho a nacer. El ‘no’ es un ‘no’ al pecado, es decir, un ‘sí’ al Ser Humano”, zanjaba Martínez Camino, como si recordar a los fieles que deben apoyar en política a quienes defienden principìos no negociables estuviese mal.
El portavoz de los obispos españoles concluyó afirmando que “Se está de vuelta a la justicia. La Iglesia considera que la defensa de la vida es una misión propia suya. Sin conciencias bien formadas no hay convivencia social”.

Carta abierta a Monseñor Martínez Camino de Rafael López-Diéguez

marzo 5, 2010

Quizás el mensaje que más me ha impactado y calado en los últimos años, fue aquella famosa frase de Juan Pablo II “ no tengáis miedo”; pues bien sin miedo y desde el máximo respeto, he de decir que estoy absolutamente en desacuerdo con lo manifestado por Martinez Camino y espero, deseo y confió no sea más que un nuevo pronunciamiento personal, por cierto muy desafortunado, a los que ya nos tiene acostumbrados, como fueron aquellos sobre el preservativo y la del que no es lo mismo dejar morir que matar, con ocasión de la Ley de Ana Pastor en relación a la FIVE.
Ayer publicaba una carta abierta a D. Juan Carlos I , que en realidad era una carta dirigida al Jefe del Estado y a la Jerarquía Católica en la que llamaba la atención sobre lo importante de una actuación coherente y clara de la Jerarquía ante la posible firma del Rey de la Ley del aborto. Pedía en mi carta que no hubiera tibiezas ni ambigüedades, que con independencia de quien y el color de su sangre al que fuera colaborador necesario, aun con obligación y riesgo de su cargo, se le exigiera o al menos se le recomendara, dar testimonio y si no lo hiciera como pecador publico cayera sobre el todo el peso del Código Canónico. Pedía en definitiva que no se diera cobertura moral, ni carta de naturaleza a la inicua actuación del Jefe del Estado si este llegara a firmar la ley del aborto.
Monseñor, según entiendo, es criterio unánime de la Doctrina y del Magisterio que el católico no debe disociar su vida pública de la privada, que no podemos actuar de forma distinta en un ámbito que en el otro, que tenemos la obligación, si la obligación, de dar testimonio público de nuestra fidelidad a la Ley de Dios, que cuanto más público y representativo sea nuestro cargo o posición social más obligados estamos.
No entiendo cómo es posible que un miembro de la Jerarquía pueda asegurar públicamente que la actuación del Rey “ Es un acto distinto, con una consideración moral distinta a la de los parlamentarios que dan el sí o no a la ley”, imagino que querría decir que es peor la actitud, mucho más condenable, la actitud de quien con una responsabilidad pública como es la del Jefe del Estado renuncie voluntariamente a dar testimonio y recuse firmar la Ley del aborto, imagino que quería decir que es injustificable que teniendo en sus manos la posibilidad de no darle rango de ley a una norma que avala el crimen más abominable, renuncie a ello, aunque sea solo a efectos meramente testimoniales.
El Rey ,como otros coetáneos suyos lo han hecho, se puede negar a firmar la Ley, pase lo que pase, cualquiera que fueran las consecuencia, eso es lo que Dios demanda. Se pudo negar a firmar la anterior y nunca lo hizo, ahora se le debe exigir que no firme y manifieste públicamente su arrepentimiento de haberlo hecho en el 85, ese será el Rey que respetemos los católicos, ese será el Rey que lo españoles católicos admiraremos, ese será el Rey que junto con Balduino y el Gran Duque de Luxemburgo pasaran a la historia como los Reyes católicos del siglo XX y XXI, serán el ejemplo a seguir, es más serán la razón de ser de la existencia de una monarquía.
Su pronunciamiento de ayer ridiculiza la actitud de muchos santos como S. Tomas Moro, que por mucho menos murió mártir, o la de tantos y tantos mártires, entre ellos muchos Obispos como usted, que por no renunciar a su Credo perdieron la vida sufriendo terribles martirios.
Me han enseñado desde pequeño que la máxima aspiración del católico es la búsqueda de la santidad y que en este camino, con la ayuda y confianza en Dios, nada debe ser un obstáculo, porque a nada se ha de temer, que la vida y mucho menos un cargo merece la pena ser vivido si no es al servicio de Dios, que el perder crédito personal y profesional ,que el ser insultado y perseguido es una bienaventuranza. Hoy de su mano descubro que esta enseñanza no afecta a los de sangre azul , aunque su colaboración fuera imprescindible para consumar un ilícito moral.
Siento tener que escribir esta carta, siento tener que ser yo, representante de un partido social cristiano, un partido de inspiración católica, el que tenga que denunciar públicamente este gravísimo error, pero es mi obligación hacerlo, “no tengo miedo”, me encomiendo a Juan Pablo II y a Santo Tomas Moro en estos momentos y les pido su intercesión para que ilumine a nuestros pastores para que actúen en coherencia y no confundan a los que hemos decidido comprometernos en la vida pública en defensa de unos Principios, que en palabras de la Iglesia y su máximo representante son innegociables.

Rafael Lopez-Dieguez

Intolerancia de los tolerantes ante las declaraciones de la Iglesia contra el aborto.

noviembre 17, 2009

Monseñor Martinez Camino

El secretario general de la Conferencia Episcopal, José Antonio Martínez Camino, ha hecho en los últimos días unas declaraciones en las que ha explicado y recordado cuál es la doctrina católica sobre el aborto, al hilo de la inminente votación parlamentaria de la ampliación de la ley del aborto. El portavoz de la Conferencia Episcopal ha declarado, según los medios que han recogido sus palabras: “Quien apoye, vote o promueva esa ley está en pecado mortal público y no puede ser admitido a la sagrada comunión”, y que esta doctrina “vale para todos los católicos, estén en el partido que estén y por encima de lo que les diga su partido”. Además, ha declarado excomulgados a quienes sostienen públicamente la “herejía” de que se puede matar lícitamente a un inocente. Estas declaraciones se sitúan en una línea de continuidad con las llevadas a cabo de forma reiterada por el Magisterio pontificio y por los documentos públicos de la Conferencia Episcopal Española, que a nadie pueden sorprender.
Sin embargo las reaccones histéricas de los políticos de todos los partidos han sido rabiosas y expresivas de su odio hacia la Iglesia y su interés en acallar la voz de la instutición religiosa si no pueden manipularla.

La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, afirmó que la Iglesia Católica es “mucho más” de lo que, a su juicio, representa el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino. Jiménez hizo estas declaraciones a los periodistas en los pasillos del Congreso de los Diputados tras defender esta tarde en el Pleno los presupuestos destinados a su departamento para el próximo año.
Por su parte, el número dos del Grupo Parlamentario Socialista, Eduardo Madina, calificó de “amenazas de hace 60 años” las palabras Monseñor Martínez Camino y añadió que el PSOE “no votará en función de lo que opinen los obispos”. “Personalmente sus palabras me son indiferentes. En materia de obispos me declaro agnóstico”, indicó en declaraciones a Europa Press.
Madina aseguró que el PSOE “respeta” las declaraciones del representante de la Conferencia Episcopal pero espera que la Conferencia Episcopal “respete la decisión soberana del Parlamento, que no va a estar conformado por las propuestas de este obispo”.
En ese sentido, el socialista aseguró que las palabras de Martínez Camino no influirán en los diputados del PSOE, que -dijo- apoyarán en bloque la reforma del aborto.
El vicepresidente tercero del Congreso y diputado del PP, el catolicísimo Jorge Fernández, tampoco quiso quedar fuera de las críticas al obispo, y admitió que puede “chocar” que el secretario general de la Conferencia Episcopal hable de “pecado mortal público” para definir la situación en la que se encontrarán los políticos que apoyen la nueva Ley del Aborto.
Por su parte, la diputada ‘popular’ Ana Pastor no quiso entrar a valorar las declaraciones realizadas por Martínez Camino, pero sí insistió en que la nueva Ley del Aborto que promueve el Gobierno “no es necesaria”. “Tenemos ya una ley de despenalización del aborto que creo que hay que cumplir”, se limitó a señalar, manteniendo inalterado el discurso de su partido.
La también diputada popular Celia Villalobos motró todo su desprecio a la religión mayoritaria de los españoles al espetar quee “ese es un problema de los católicos y de la Iglesia católica”, tras lo cual recordó la separación existente entre Iglesia y política en la sociedad española. “A partir de ahí, los católicos sabrán lo que tienen que hacer”, apuntó antes de tildar de error intentar trasladar la opinión de un obispo a la sociedad en su conjunto. “Los obispos hablan a los católicos y los católicos tendrán que tomar medidas, lo mismo que los que no somos católicos haremos lo que consideremos oportuno“, concluyó.
El portavoz del PNV en la Comisión de Justicia del Congreso, Emilio Olabarría, interpretó la advertencia lanzada por Martínez Camino como una “intromisión impropia” de las funciones de la Jerarquía Eclesiástica que, a su juicio, debe mantenerse al margen de “las materias que deben ser objeto de regulación legislativa”. En declaraciones en los pasillos del Congreso el diputado nacionalista vasco aseguró que los obispos “pueden marcar la doctrina religiosa de sus feligreses, pero las materias que deben ser objeto de regulación legislativa son absolutamente ajenas a los designios de la teología”.
El diputado de CiU Pere Macías, perteneciente a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), lamentó “profundamente” como “cristiano católico” las declaraciones Martínez Camino, porque la decisión sobre el sentido del voto a la ley del aborto está en “el ámbito de la conciencia” de las personas(algo en lo que la Iglesia tiene mucho que decir a los que se consideran hijos suyos, por cierto).
Según dijo, la Iglesia ejerce “una presión que no es oportuna y que no hace ningún bien”. “Me incomoda profundamente esta actitud, al igual que puede estar incomodando a miles o millones de creyentes”, señaló. “Para mí la religión es un modo de vida muy alejado de todo aquello que sea amenazas, castigos, inquisiciones. Soy de los creía que la Inquisición había desaparecido hace varios siglos, pero parece que vuelve”, indicó este diputado que presentará enmienda de totalidad al proyecto del Gobierno.
Por su parte, la diputada de CiU Conxita Tarruella, perteneciente a Uniò Democratica de Catalunya (UDC) y que también pedirá la devolución al Gobierno del proyecto de ley del aborto, reconoció que, aunque es “creyente y católica”, no siempre comparte “al cien por cien y en su literalidad” las opiniones de la Jerarquía eclesiástica y recordó que, en cualquier caso, que “la Iglesia no ha admitido nunca el aborto”.
Tarruella explicó que CiU, como hace siempre que se someten a votación temas de este tipo, dará libertad de voto a sus diputados en el Congreso y que ella apoyará la enmienda de totalidad que ha firmado junto con algunos de sus compañeros nacionalistas.
También se pronunció el diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, Joan Tardà, quien aseguró que su formación, como laicista, no se siente “presionada” por las palabras de Martínez Camino, aunque en su opinión sí se sentirán “ofendidos” muchos católicos. Como ejemplo puso a su madre que, como otros católicos practicantes, debe sentir “una verdadera ofensa” ante opiniones de este tipo después de “haber luchado durante muchos años por un catolicismo popular íntimamente ligado con la realidad social”.
Dicho esto, el republicano catalán cargó contra el portavoz de la Conferencia Episcopal, quien considera que tiene “un problema, no de salud, pero sí de cordura”.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.