Federico Jimenez Losantos, el aborto y la COPE.

Anda muy revuelto el mundo del periodismo con motivo de la inminente salida del locutor Jimenez Losantos de la Cadena COPE. Aunque muchos católicos le siguen fiel mente cada mañana, resulta difícil comprender cómo un personaje tan partidario al aborto pueda ser, junto con César Vidal, autor de una obra repugnantemente blasfema contra la Virgen, llamado «El mito de María», el mascarón de proa de una emisora confesional.
En Manifiesto por la Vida ya denunciamos en su día algún alegato promuerte hecho por el periodista y sus tertulianos.
Hoy publicamos una imagen que nos ha llegado, verdaderamente estremecedora: Un recorte de una columna escrita por el todavía periodista de la radio católica, haciendo una defensa apasioanda, con total desvergüenza, de un colega del criminal Morín, encarcelado por matar bebés por dinero.
El texto es el siguiente:

losantos-texto3El ginecólogo valenciano Pedro Enguix está en la cárcel por practicar abortos, con todas las garantías médicas, a cuantas mujeres se lo pidieron. A mi, como partidario de la despenalización del aborto, o más exactamente, de que las mujeres y los hombres puedan disponer libremente de su propio cuerpo, la noticia me pareció terrible, pero un amigo sabio me ha hecho ver la absoluta necesidad de enjaular a este pájaro.
Resulta que Enguix cobraba poquísimo, menos que un empaste de muela por cada aborto. Si empezamos a ver que las carísimas minutas de los matasanos podrían ser más reducidas ¿qué sería de la industria de la moqueta, el mueble de lujo y demás elementos accesotios de la respetabilidad social de tanta bata bñanca? Catástrofe.
Encima, trataba a las pacientes con extrema delicadeza, explicándoles cada paso que daba y cada objeto que usaba. Si todos los médicos hicieran lo mismo, se acabó el halo de misterio que los ha convertido en los brujos o sacerdotes de nuestro tiempo. Hasta les explicaba las responsabilidades penales en que incurrían ambos. ¡Intorelable!
Pero el colmo es que, además, fuera un investigador del parto sin dolor, un hombre entregado a su profesión de la mañana a la noche. Ni era yerno de general, ni presidente autonómico ni aspiraba a la presidencia del Valencia C.F.¡Qué digo el Valencia!, ¡Ni el Mestalla!¿Puede tolerarse un ejemplo médico así? De ninguna manera. Así que para eso mismo está la cárcel, para dar ejemplo.
Diario 16, 4 Noviembre de 1983

Etiquetas: , , ,


A %d blogueros les gusta esto: