«El sufrimiento de un aborto permanece mucho tiempo»

El doctor Manuel Mesonero, junto a la coordinadora del Club La Opinión-El Correo de Zamora, Carmen Ferreras.

Coincidiendo con la Jornada Mundial de la Salud el foro cultural del periódico La Opinión de Zamora acogió ayer la conferencia «El sufrimiento. Lo que no se cuenta del aborto», que estuvo a cargo del doctor Manuel Mesonero Gris, director del Secretariado Diocesano de la Salud.
Durante su intervención el doctor Mesonero sostuvo que el aborto, ya sea espontáneo o provocado, produce un enorme sufrimiento, principalmente en la madre, pero también en el resto de la familia, y fue muy claro al señalar que la mujer «se siente madre desde el momento mismo de la concepción porque tanto el cuerpo como la psique cambian y, llegue o no a ver su hijo, va a sufrir como madre». De ahí la importancia de brindarle todo el apoyo y el consuelo que sea posible.
Al hablar del aborto provocado el médico dijo que la naturaleza de la mujer «la llama a dar vida pero luego las circunstancias la abruman y no encuentra otra salida que ir en contra de lo que su propio ser le pide y eso es lo que, desde lo más profundo, la hace sufrir». Sin embargo, sostuvo, ese sufrimiento muchas veces se oculta porque el aborto es un tema del que no se habla. «Se piensa que las mujeres que pasan por el proceso de un aborto provocado no sufren de la misma manera que lo hacen aquellas que pierden a su hijo espontáneamente y eso no es cierto porque se sufre igual». Incluso, añadió, el sufrimiento por un aborto provocado permanece mucho más tiempo y, en muchos casos, da lugar a lo que se conoce como síndrome post aborto y a cuadros de depresión crónica ya que las mujeres «no desean acudir a un especialista para curar su depresión por no dar a conocer la causa de ese sufrimiento». El resultado es que sufren en soledad y arrinconadas por el estigma social.
Y esa es la gran barrera que hay que romper cuando se habla de sufrimiento y aborto pues «nunca a nadie se le debe negar el consuelo y la ayuda». Frente al aborto «no hay que juzgar a la mujer» porque nadie sabe las circunstancias de nadie «sino por el contrario ayudar, consolar y acompañar a la madre».
En otro momento de su charla el doctor Mesonero señaló que el aborto espontáneo suele superarse más rápido ya que no va ligado al sentimiento de culpa que acompaña a los abortos provocados. Sin embargo dijo que ello no era motivo para no apoyar y consolar a la madre durante todo el tiempo que dure su etapa de duelo. «Es necesario tratarla con delicadeza, compasión, humanidad y sobre todo con mucha empatía. Es importante tener en cuenta que para ella ese niño ya existía, aunque ni siquiera lo haya visto en una ecografía, y las múltiples ilusiones que tenía ligadas a su nacimiento se desvanecen con su muerte».
Respecto a la manera como debe tratarse en los centros sanitarios a una madre que ha sufrido un aborto el ponente explicó que en la medida de lo posible debe de procurársele una habitación individual para que no vea aumentado su sufrimiento al tener que compartir el dormitorio con una parturienta. También indicó que debería existir un protocolo para que la madre que así lo desee pueda llevarse el cuerpo de su hijo, ya sea un embrión o un feto, esté en la fase en que esté. El médico recordó que hasta hace unos años era posible que los padres retiraran los restos de su hijo del hospital para, con los permisos necesarios, llevarlos al cementerio para darles sepultura pero que actualmente ya no se hace. «En la mayoría de los casos los padres no vuelven a saber nada de su hijo. Algunas veces se solicita su permiso para llevar el cuerpo al departamento de anatomía patológica y hacerle una necropsia aunque ésta casi nunca aporta datos concluyentes. El resultado es que los padres se quedan sin un lugar donde poder ir a recordar a su hijo y tener un lazo de unión con él. Se quedan con el mismo sentimiento de incertidumbre que padecen quienes tienen a un familiar desaparecido por lo que el dolor de la pérdida los acompaña siempre».
Manuel Mesonero dijo que aunque en la práctica pareciera que un niño que no puede vivir separado de su madre no tiene la condición de ser humano para la Iglesia sí tiene esa trascendencia y por eso pidió a las madres que están sufriendo que busquen consuelo a través de sus parroquias: «Existe un ritual adaptado para funerales de niños que no han sido bautizados que resulta de gran ayuda», puntualizó.

About these ads

Etiquetas: , , , ,


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: