Posts Tagged ‘católicos y aborto’

Una agencia pro-vida de noticias podría cerrar por una demanda de un sacerdote abortista

febrero 27, 2011

El cura abortista Raymond Gravel ante un cartel de su partido, el liberal de centro derecha Bloc Quevecois

LifeSiteNews Canadá, una organización dedicada a la difusión de información a favor de la vida, ha expresado su preocupación ante el posible cierre de su sitio web debido a “una demanda llevada a cabo, sorprendentemente, por un sacerdote católico”.
La organización que publica Notifam, señala que el padre Raymond Gravel, sacerdote de Quebec y ex miembro del Parlamento de Canadá, dijo en una entrevista radial en el año 2004: “Soy ‘pro-elección’ y no hay obispo en la tierra que me impida recibir la Comunión, ni siquiera el Papa”.
La misma organización sgrega que en el año 2008, Gravel “defendió la adjudicación del premio civil más alto de Canadá al “padre del aborto” del país, el abortista Henry Morgentaler” y que “durante su carrera política fue calificado como ‘pro-aborto’ por el brazo político del movimiento pro-vida. También criticó públicamente en forma reiterada las enseñanzas de la Iglesia sobre la homosexualidad y el aborto”.
Gravel ha demandado a LifeSiteNews por difamación argumentando que no está a favor del aborto, sino que ha dicho en el pasado que él es “pro-elección”.
Los 500.000 dólares en daños que implica la demanda, “es para nosotros el presupuesto completo de un año. ¡Eso pondría a LifeSiteNews fuera de carrera”.
Al escribir en 2009 sobre LifeSiteNews en Le Devoir, el padre Gravel dijo que cuando su obispo recibió una carta del Vaticano, “que me obligó a retirarme de la vida política”, adjuntada a la carta “había un archivo casi exclusivamente en inglés compuesto por comentarios negativos sobre mí… que provino de los medios de comunicación ultra-conservadores”.
Según LSN, Gravel fue retirado de su puesto de catequista principal de su diócesis. Al respecto, el sacerdote sugiere que los artículos de la organización pro-vida le hicieron perder ese cargo.
Ante el peligro inminente de su cierre, LifeSiteNews ha lanzado una campaña de ayuda en https://secure.lifesitenews.com/np/clients/lifesitenews_us/donation.jsp?campaign=27

El Papa: Aborto no resuelve nada ya que mata niños y destruye mujeres

febrero 27, 2011

Al recibir ayer a medio díamediodía a los participantes de la asamblea general de la Pontificia Academia para la Vida, el Papa Benedicto XVI señaló que el aborto no resuelve nada, al contrario, mata a un niño, destruye a la mujer, enceguece la conciencia del padre de la criatura y arruina a la familia.
En su discurso en la Sala Clementina de Vaticano, el Papa explicó que el síndrome post aborto, uno de los temas de la asamblea, es esa “grave perturbación psíquica experimentada frecuentemente por las mujeres que se han sometido al aborto voluntario” que “revela la voz insuprimible de la conciencia moral y la herida gravísima que esta sufre toda vez que la acción humana traiciona la innata vocación al bien del ser humano, que ella testimonia”
Con el aborto, la conciencia moral se ve ofuscada, pero nunca deja de ser “aquel juicio de la razón mediante el cual la persona humana reconoce la calidad moral de un acto concreto” cuya tarea es “discernir el bien del mal en las diversas situaciones de la existencia, para que, en base a este juicio, el ser humano pueda libremente orientarse al bien”.
Benedicto XVI dijo luego que “a quienes quieren negar la existencia de la conciencia moral en el hombre, reduciendo su voz al resultado de condicionamientos externos o a un fenómeno puramente emotivo, es importante señalarles que la calidad moral del actuar humano no es un valor extrínseco u opcional ni tampoco una prerrogativa de los cristianos o creyentes, sino algo común a todo ser humano”.
“En la conciencia moral Dios habla a cada uno e invita a defender la vida humana en todo momento. En esta relación personal con el Creador está la dignidad profunda de la conciencia moral y la razón de su inviolabilidad”.
El Papa recordó también que “cuando el hombre rechaza la verdad y el bien que el Creador le propone, Dios no lo abandona, sino que a través de la voz de la conciencia, sigue buscándolo y hablándole, para que reconozca el error y se abra a la misericordia divina capaz de sanar cualquier herida”.
Benedicto XVI se refirió luego a los médicos, que tienen la “grave tarea de defender del engaño la conciencia moral de muchas mujeres que creen encontrar en el aborto la solución a dificultades familiares, económicas, sociales o problemas de salud de su niño”.
“Especialmente en esta última situación, la mujer es con frecuencia convencida, a veces por los mismos médicos, de que el aborto representa no solo una opción moralmente lícita, sino incluso un necesario acto ‘terapéutico’ para evitar sufrimientos al niño y su familia, así como un ‘injusto’ peso para la sociedad”.
Sobre este tema el Santo Padre precisó que “en un entorno cultural caracterizado por el eclipse del sentido de la vida, en el que está muy atenuada la percepción común de la gravedad moral del aborto y de otras formas de atentados contra la vida humana, se pide a los médicos una especial fortaleza para seguir afirmando que el aborto no resuelve nada, sino que mata al niño, destruye a la mujer y enceguece la conciencia del padre del niño, arruinando, con frecuencia, la vida familiar”.
“Esa tarea, sin embargo, no corresponde solo a la profesión médica y al personal de la salud. Es necesario que toda la sociedad se ponga a la defensa del derecho a la vida del concebido y del verdadero bien de la mujer, que nunca, en ninguna circunstancia, podrá encontrar realización alguna en la elección del aborto”.
En ese sentido el Papa recordó la urgencia de ayudar a las mujeres que han pasado por la tragedia del aborto y se refirió al llamado a la reconciliación con Dios que les hizo en la encíclica Evangelium vitae el Papa Juan Pablo II: una exhortación a dirigirse al Padre “y a su misericordia para encontrar perdón y paz en el sacramento de la confesión; así como confiarle con esperanza a vuestro niño”.
Benedicto XVI también se refirió al segundo tema de la asamblea, los bancos de cordones umbilicales, alentó estas iniciativas solidarias y resaltó la validez ética de estos trabajos, especialmente en el campo de las células estaminales para evitar la eliminación de embriones humanos.

Critican al arzobispado e Nueva York por permitir comulgar a un político abortista y divorciado que vive amancebado con otra mujer.

febrero 23, 2011

Mario Cuomo, político abortista que recibe la comunión de forma regular

El catedrático Edward Peters de Detroit, que dice haber consultado al tribunal superior del Vaticano, dijo que el gobernador de Nueva York Mario Cuomo no debería recibir la comunión porque está divorciado de su esposa y vive con su concubina, Sandra Lee, estrella de Food Network.
Sin embargo, obispos y sacerdotes católicos disintieron. Durante años han permitido que Andrew Cuomo, un político demócrata católico, comulgue, incluso en la última Navidad y en una misa en su asunción.
Cuomo, que está divorciado y apoya el derecho al aborto, no formuló comentarios. Es hijo del ex gobernador Mario Cuomo, quien disgustó a la Iglesia hace más de 25 años con su apoyo al derecho al aborto.
Los obispos de Nueva York citan el derecho canónico que les permite a ellos tomar la decisión de quién puede y quién no ser excluído de la comunión. sin embargo pocos fieles pueden entender sin escandalizarse que se entregue la Sagrada Comunión a quien es un pecador público y un público enemigo de la doctrina católica.
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Los EEUU son un clamor contra el crimen del aborto

enero 25, 2011

Millares y millares de personas se movilizaron en Washington hacia la Corte Suprema de Justicia para defender el derecho a la vida y pedir que se revierta la decisión que legalizó el aborto en los Estados Unidos. Una movilización similar se realizó en San Francisco mientras que en Dallas las manifestaciones se dieron bajo el slogan “lo que empezó en Dallas debe terminar en Dallas”.
Las marchas, con delegados de diferentes estados de la nación, se realizan en momentos en que legisladores norteamericanos han reabierto la discusión acerca de este tema y consideran que es hora de introducir cambios a esta decisión del Tribunal Supremo de justicia, conocido como “Roe v.Wade”, con el que se legalizó el aborto en los Estados Unidos.
El caso Roe v. Wade fue presentado en nombre de una mujer que retó una ley estatal de Texas que permitía el aborto sólo para salvar la vida de la mujer. En aquella ocasión, 30 de los 50 estados tenían leyes similares a la de Texas. Por 7-2 votos, el Supremo sentenció que esa ley violaba el debido proceso establecido en la 14 enmienda de la Constitución, y que la decisión de una mujer a abortar estaba protegida por su derecho a la vida privada.
Datos estadísticos revelan que, desde 1973 en que la Corte Suprema de Justicia introdujo esta reforma, se han producido más de 50 millones de abortos, sólo en ese país, con todas las secuelas físicas y sicológicas que genera.
Una marcha similar se realizó también en San Francisco y movilizaciones en diferentes estados de la nación, promovidos por la Iglesia Católica y diversas organizaciones sociales que defienden el derecho a la vida.
En esta multitudinaria manifestación fue notable una gran presencia juvenil, demostrando que hay un cambio cultural en ese sector en el que justamente se da mayoritariamente ese problema.
Pero la discusión actual va más allá del aborto. Se defiende la vida desde la concepción, es decir desde la unión del óvulo con el espermatozoide y se considera un crimen terminar con la vida de millones de seres indefensos.
Se analiza y condena igualmente la manipulación genética dada por la utilización de células madres embrionarias para investigaciones científicas.
Las investigaciones deben realizarse con células madres adultas, para lo cual no hay que matar a nadie, dice Alfred Chofi, experto en Genética. Estas investigaciones ya han dado resultados positivos y han permitido más de 70 curaciones. En cambio, añade, las investigaciones con células madres embrionarias no reconocen la vida del embrión y matan al ser humano. Advierte que detrás de todo esto existe una industria multimillonaria en búsqueda de patentes para nuevos descubrimientos.
En Dallas, las manifestaciones pro vida se realizaron el sábado 22 de enero, con diversos actos religiosos como oración, misa en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe y marcha Pro vida.
Lo que empezó en Dallas debe terminar en Dallas, decía la promoción de esta convocatoria, al recordar que fue justamente en la Corte Federal Earle Cabell donde Roe v. Vade presentó inicialmente la demanda en 1970 que concluyó en 1973 con la decisión de la Suprema Corte que legaliza el aborto en los Estados Unidos.

Ex directora de clínica de abortos narra su conversión al catolicismo y causa pro-vida

enero 18, 2011

“UnPlanned” (No planificado) es el libro en el que la activista Abby Johnson detalla cómo dejó su trabajo de directora de una clínica de abortos de la cadena Planned Parenthood (PP) para convertirse en defensora de la vida y abrazar la fe católica.
Johnson se convirtió en figura pública en noviembre de 2009 cuando un juez desechó una demanda de Planned Parenthood que pretendía silenciarla. La prensa estadounidense divulgó su sorprendente cambio y hoy su testimonio le permite salvar vidas de no nacidos en todo el país.
A pesar de los problemas legales y ataques personales de sus ex empleadores, Johnson narra su historia completa en el libro publicado por Ignatius Press y de venta en librerías locales desde el 11 de enero.

En el volumen, explica por qué dejó la industria del aborto para formar parte del movimiento pro-vida, rechazar incluso la anticoncepción y abrazar la fe católica.
Johnson comenzó como voluntaria en PP y llegó a dirigir la clínica de abortos Bryan/College Station, Texas (Estados Unidos).
Ella misma se sometió a dos abortos y sufría en silencio mientras sus empleadores le exigían alcanzar cuotas de abortos en la clínica y aceptaba sin cuestionamientos la ideología de PP sobre el falso “derecho al aborto”.
Lo que suscitó su conversión fue la experiencia de ver en un monitor de ultrasonido cómo abortaron a un no nacido de 13 semanas.
Le pidieron que asistiera un aborto debido a escasez de personal en septiembre de 2009. Esos minutos cambiaron su vida para siempre. Ella pensaba que el bebé era incapaz de sentir algo con tan pocas semanas de concebido pero vio cómo se retorcía y huía del tubo que lo aspiraba.
“Luego se desplomó y comenzó a desaparecer dentro de la cánula ante mis ojos”, recuerda Johnson y agrega que lo último que vio fue “cómo su pequeña espina dorsal, perfectamente formada era succionada por el tubo, y luego ya no estaba ahí”.
En una entrevista con ACI Prensa el 11 de enero, Johnson señaló que dejó su trabajo y se unió al movimiento pro-vida para ayudar a las mujeres a entender la verdad sobre el aborto y no para convertirse en una figura pública. Fue PP y no la Coalición por la Vida, movimiento que la acogió, la que la llevó a publicar su historia.
La trasnacional abortista abrió una batalla legal contra Johnson para que no hablara de su ex trabajo y fue la organización anti-vida la que llevó su caso a la prensa.
“Esto no es lo que planeé para mi vida. Pero Dios lo preparó para mí y sería incorrecto alejarse de algo que Él ha querido para mi vida”, sostiene Johnson y asegura que junto a su esposo han crecido en su fe durante todo este año y se preparan para entrar en la Iglesia Católica.
Uno de los últimos obstáculos que encontró en el curso de su conversión al catolicismo, fue aceptar la enseñanza de la Iglesia sobre el control de la natalidad, pero estudiar con “mente abierta” la “Teología del Cuerpo” de Juan Pablo II y otras fuentes de enseñanza de la Iglesia, junto a una experiencia personal mientras rezaba en un iglesia, la hizo comprender la plenitud de la enseñanza de la Iglesia sobre la sexualidad.

El único partido Pro Vida de Francia deja de serlo

enero 18, 2011

Marine Le Pen, una abortista al mando del único partido provida francés

En Francia se cometen más de 200.000 abortos al año. En este país, en donde la jerarquía de la Iglesia es la más alejada de la Doctrina Católica del mundo; donde los efectos del Concilio has sido más devastadores; en la que ya no quedan a penas católicos practicantes, existía una organización política manifiestamente provida que rondaba entre el 5 y el 15% de los votos según las elecciones. Dicha formación política, que ha sido continuamente demonizada por la prensa al servicio de los demás partidos, se ha opuesto con determinación al aborto, siendo la única voz discordante en el discurso partidario de la cultura de la muerte que existía en el país galo. El Frente Nacional francés ha sido la organización en la que los católicos consecuentes de Francia han participado para articular la defensa política y social de la vida.
Pero, por desgracia para el movimiento provida y para los católicos, Marine Le Pen, de 42 años, acaba de ser elegida por una amplia mayoría de los miembros de su partido ante su único rival, Bruno Gollnisch, de 60 años (el candidato apoyado por los católicos tradicionalistas, que participó el año pasado en la marcha por la vida en Francia) como nueva presidente del FN. Esta ex abogada rubia, alta y enérgica se impuso durante los últimos meses en la vida política, obteniendo cifras de audiencia asombrosas en la televisión, con un talento oratorio que recuerda al de su padre.

Brun Gollnisch en la marcha por la Vida de 2010

Sin embargo, pese a que con esta victoria las expectativas electorales del FN han subido a niveles nunca alcanzados hasta ahora, esta dirigente política, dos veces divorciada y madre de tres hijos, también quiere suavizar las posiciones de su partido en lo que respecta a las cuestiones sociales, declarándose favorable al aborto.

 

Cerca de un millón de personas defienden la familia y la vida frente al aborto y la eutanasia

enero 5, 2011

Impresionante panorámica de la abarrotada plaza de Colón en Madrid

Miles de familias cristianas venidas de toda Europa reivindicaron este domingo en la madrileña plaza de Colón el valor de esta institución como transmisora de vida. Según cálculos del Arzobispado, más de un millón de personas acudieron a la Misa de las Familias bajo el lema ‘La familia cristiana. Esperanza para Europa’. Hubo cristianos de Holanda, Francia, Italia, Reino Unido, Alemania, Polonia…
El cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, encabezó un acto en el que destacó que las sociedades europeas, además de sufrir el “drama” de los parados, se ven afectadas por la práctica “permisiva” del aborto, la “banalización” del respeto a la vida con la eutanasia “hasta extremos insospechados”, las rupturas y distancias paternas en las que crecen y se educan algunos niños y jóvenes y el “endurecimiento” ante el dolor de los vecinos y conciudadanos.
Rouco ensalzó a la familia y al matrimonio como elementos clave para construir una sociedad “libre, justa y solidaria”. El arzobispo de Madrid lamentó que niños y jóvenes crezcan “desconfiados y desconcertados” en un ambiente de separaciones y distancias paternas. Para evitarlo, emplazó a las familias a ser los “signos e instrumentos imprescindibles de la esperanza para Europa”.
El acto, que comenzó sobre las 10 horas, contó con el testimonio de la familia Villalón, con ocho de sus doce hijos presentes en la Misa de las Familias. El padre de familia, José María Villalón, médico del Atlético de Madrid, y su mujer, Mariola, destacaron su apertura a la vida y confianza en Dios, “algo que aprendimos de San Josemaría, fundador del Opus Dei”.
La Santa Misa oficiada por el cardenal arzobispo de Madrid, junto a cinco obispos europeos y más de 50 españoles -entre ellos, los obispos auxiliares de Madrid, monseñor César Franco, monseñor Fidel Herráez y monseñor Juan Antonio Martínez Camino, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, y el cardenal emérito de Sevilla, Carlos Amigo-.
Tras el rezo del Ángelus, el Papa, en un mensaje retransmitido a través de una pantalla gigante situada en la Plaza de Colón, invitó a las familias cristianas de España a “ser fuertes en el amor y a contemplar con humildad el Misterio de la Navidad” que se convierte en “escuela de vida familiar y fraterna” y pidió para que la Sagrada Familia de Nazareth sea el ejemplo de cada familia cristiana como “auténtico santuario de fidelidad, respeto y comprensión”.
El Pontífice recordó que en el hogar cristiano “también se transmite la fe, se fortalece la esperanza y se enardece la caridad” y solicitó la protección de todas familias “particularmente de las que se encuentran en dificultad o están probadas por la incomprensión y la división”.

Enérgica oposición de Obispos de Chile al aborto “terapéutico”

enero 4, 2011

La Conferencia Episcopal Chilena (CECH), rechazó la posibilidad de legalizar el mal llamado aborto terapéutico y señaló que esta práctica nunca podrá ser considerada un acto médico porque daña directamente la dignidad del ser humano.
En su comunicado del pasado 28 de diciembre, los obispos se refirieron al proyecto de ley presentado el 15 del ismo mes por los senadores Evelyn Matthei (Unión Demócrata Independiente) y por Fulvio Rossi (Partido Socialista), para legalizar el aborto cuando esté en riesgo la vida de la madre o el feto presenta alguna malformación que lo considere inviable. En Chile está prohibido todo tipo de aborto desde 1989, en la época del gobierno del General Pinochet.
La CECH reconoció el drama que viven las mujeres cuando el “fruto de la concepción implica un peligro para su vida”, viene con una malformación grave o es producto de una violación. “Situaciones como éstas, aunque escasas, son fuentes de angustia, incertidumbre y dolor que a nadie pueden dejar indiferente”, expresó.
Sin embargo, advirtió que no es lícito eliminar la vida del no nacido aún en estas circunstancias. “No, ni la vida de la madre ni la del niño pueden ser objeto de un acto de directa supresión. De una parte como de la otra la exigencia no puede ser más que una: hacer todo esfuerzo por salvar ambas vidas, la de la madre y la del niño”, señaló.
“Ello no se opone, sin embargo, a considerar lícitas las acciones terapéuticas necesarias en favor de la madre para sanarla de una enfermedad, aunque comporten un riesgo, incluso letal, para el ser que no ha nacido. No se debe confundir una acción terapéutica a favor de la madre, que encierra como consecuencia no buscada el peligro de una pérdida, con la directa eliminación del ser que no ha nacido”, añadió el Episcopado.
Sobre el caso de bebés con malformaciones, los obispos dijeron que se debe tener presente “que la eliminación de un ser humano no constituye terapia alguna puesto que no sana a nadie. Se trata de un aborto directo ilícito desde el punto de vista moral y gravemente contrario al ordenamiento legal y constitucional de nuestra nación”.
La CECH recordó que el ser humano en formación, aunque está dentro de la mujer, no es parte de su cuerpo, sino que es distinto al padre y a la madre.
Añadió que aunque son “respetables y muy atendibles” los sentimientos invocados por la madre, “nunca un sentimiento puede prevalecer como un valor superior por sobre el derecho a la vida que tiene todo ser humano, ya sea que esté sano o enfermo. Entre los derechos humanos, éste es el primero, sin el cual no existen los demás”.
Los obispos exhortaron a la sociedad a generar instancias para acompañar a la madre y su familia “con ayuda sicológica, social, económica y espiritual”. Recordaron que “el nivel de desarrollo de una comunidad se mide por la capacidad que tiene de hacerse cargo de los débiles y enfermos”.
“Una sociedad que los elimina permite que la violencia se constituya en el método para resolver los conflictos, convirtiéndose en una dictadura donde los más fuertes terminan decidiendo por los más débiles. Nadie tiene derecho a arrogarse el poder de decidir qué vida merece ver la luz del día y cual no”, expresaron.

El arzobispo de Valencia pide que se reaccione ante «la cultura de la muerte»

diciembre 29, 2010

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, invitó ayer, durante una misa convocada por la Asociación de Jóvenes Pro Vida en defensa de la vida naciente, al reconocimiento de la dignidad de persona para el embrión humano e instó a «reaccionar» ante la «cultura de la muerte que promueven quienes se creen dueños y señores de la vida».
En la eucaristía, que presidió en la Basílica de la Virgen de los Desamparados, llena de fieles, el prelado agradeció la labor de todas las instituciones, organizaciones y asociaciones que trabajan al servicio de la vida, «ante los planteamientos de que cualquiera puede decidir sobre la vida» y que calificó de «mentira, que se quiere instaurar y que rechazamos pero no con violencia sino, como hacemos los cristianos, con el amor mismo de Jesucristo».
Además, el titular de la archidiócesis recordó cómo, en el caso de embriones que son abortados, «hay que reconocerles en ellos su dignidad personal», como hace la propia Iglesia, pues «reconocemos esa dignidad de persona que tiene el embrión y que no se le reconoce en la vida pública».
Monseñor Osoro insistió en que «estamos en contra del aborto y de la cultura de la muerte». Tras la misa, los promotores de la iniciativa leyeron un manifiesto por la vida en la plaza de la Virgen de Valencia.

Chile “clama por la vida”

diciembre 29, 2010

Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile invitaron a proteger la vida del ser humano que aún no ha nacido y ofrecieron luces, “con caridad en la verdad”, para un discernimiento en conciencia de los católicos y de todas las personas de buena voluntad en torno a iniciativas que proponen despenalizar el aborto en determinados casos.

La Declaración, titulada “Clamor por la Vida de los Inocentes”, lleva la firma de todos los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, y fue dada a conocer precisamente hoy, en el día en que se recuerda a los Santos Inocentes.

Hicieron público el texto, en conferencia de prensa, monseñor Ricardo Ezzati, arzobispo electo de Santiago y presidente de la Conferencia Episcopal; y monseñor Santiago Silva, obispo auxiliar de Valparaíso y secretario general.

A partir de la enseñanza de la Iglesia, la declaración episcopal también se presenta como un aporte a la reflexión de los legisladores y autoridades “ante un tema que toca profundamente el alma nacional, como es el elemental derecho a la vida”.

La declaración de los obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, textualmente, es la siguiente:

“1. En estos días en torno a Navidad, en que nos alegramos con la celebración del nacimiento del Señor Jesús, en nuestro país surgen nuevamente voces de algunos legisladores que proponen despenalizar el aborto en determinados casos; por ejemplo, cuando el embarazo pone en riesgo la vida de la madre o atenta gravemente en contra de su salud, en casos en que el embarazo es producto de una violación, o bien cuando el concebido que se desarrolla en el vientre materno posee malformaciones, que incluso se prevé que lo llevarán a la muerte una vez nacido.

“2. Frente a estas situaciones, ninguna postura ni decisión es neutral, ni puede serlo. Como pastores de la Iglesia Católica y a partir de su enseñanza, con caridad en la verdad, queremos ofrecer luces para el discernimiento en conciencia de los católicos y de todas las personas de buena voluntad; también como un aporte a la reflexión de los legisladores y autoridades ante un tema que toca profundamente el alma nacional, como es el elemental derecho a la vida.

“3. Ciertamente, las situaciones a las que se refieren estos proyectos de ley son muy dramáticas y dolorosas tanto para la madre como para las personas cercanas a ella, y no se suele estar preparado para vivirlas. El sentimiento de dolor que experimenta una madre y su familia al saber que el propio fruto de la concepción implica un peligro para su vida, que el hijo que espera con tantas ansias viene con una malformación grave, o que el ser humano que se gesta en su seno es el fruto de una violación; es un sentimiento que hay que comprender y debe constituir una gran preocupación para la familia, los servicios de salud y por cierto también en la propia comunidad cristiana. Situaciones como éstas, aunque escasas, son fuentes de angustia, incertidumbre y dolor que a nadie pueden dejar indiferente.

“4. Ante tales situaciones, la pregunta es cómo responder de la mejor manera para ser respetuosos con la vida, tanto de la madre como la de su hijo, logrando que la respuesta del marco jurídico, de los servicios de salud y de la sociedad entera refleje un hondo respeto al derecho a la vida que tiene cada ser humano. Al mismo tiempo nos eduque a todos en los valores humanos fundamentales que están en juego, como son el respeto a la vida, el cuidado del más débil, así como la solidaridad, la compasión y la justicia. Consideramos que éstas son las cuestiones que hay que poner en la discusión. Pues las respuestas que demos como sociedad y país marcarán la vida de la madre y del hijo, como asimismo el alma nacional y la cultura que vamos construyendo.

“5. El Papa Juan Pablo II, explicando el mandamiento “no matarás”, manifestó nuestra convicción con estas palabras: “Confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral” (Evangelium vitae, 57). Este principio ético, profundamente humano y anterior al cristianismo, vale con toda razón cuando hay que proteger la vida del ser humano que aún no ha nacido y en consecuencia rechazar la legalización del aborto.

“6. Pensamos que, en un embarazo en el cual la vida o la salud de la madre corre peligro, no es lícito eliminar la vida del niño concebido. Desde la perspectiva de lo más propio de la medicina, que es sanar, curar y nunca dañar, y compartiendo el pensamiento de Pío XII, consideramos que “es erróneo poner el asunto con esta alternativa: o la vida del niño o aquella de la madre. No, ni la vida de la madre ni la del niño pueden ser objeto de un acto de directa supresión. De una parte como de la otra la exigencia no puede ser más que una: hacer todo esfuerzo por salvar ambas vidas, la de la madre y la del niño”. Las prácticas abortivas son la negación misma de lo que se entiende por un acto médico, que consiste en hacer el bien posible, en este caso, a sus dos pacientes: la madre y su hijo. Nunca será un acto médico el que dañe directamente a cualquiera de ellos.

“7. Ello no se opone, sin embargo, a considerar lícitas las acciones terapéuticas necesarias en favor de la madre para sanarla de una enfermedad, aunque comporten un riesgo, incluso letal, para el ser que no ha nacido. No se debe confundir una acción terapéutica a favor de la madre, que encierra como consecuencia no buscada el peligro de una pérdida, con la directa eliminación del ser que no ha nacido.

“8. En relación a despenalizar el aborto, cuando se puede predecir con probabilidad o subjetiva certeza que el niño nacerá con un defecto o enfermedad, hay que tener presente que la eliminación de un ser humano no constituye terapia alguna puesto que no sana a nadie. Se trata de un aborto directo ilícito desde el punto de vista moral y gravemente contrario al ordenamiento legal y constitucional de nuestra nación.

“9. A veces se invoca el derecho de la mujer a disponer de su cuerpo. Con ello se olvida que el ser humano que está en su seno no es parte de ella: es otro ser humano distinto al padre y a la madre. Por otra parte, los sentimientos de la madre que son invocados, ciertamente son respetables y muy atendibles. Pero nunca un sentimiento puede prevalecer como un valor superior por sobre el derecho a la vida que tiene todo ser humano, ya sea que esté sano o enfermo. Entre los derechos humanos, éste es el primero, sin el cual no existen los demás. Este derecho a la vida también se le ha de respetar al ser inocente que ha sido concebido como consecuencia de un acto tan violento y condenable como lo es una agresión sexual.

“10. Creemos que el nivel de desarrollo de una comunidad se mide por la capacidad que tiene de hacerse cargo de los débiles y enfermos. Una sociedad que los elimina permite que la violencia se constituya en el método para resolver los conflictos, convirtiéndose en una dictadura donde los más fuertes terminan decidiendo por los más débiles. Nadie tiene derecho a arrogarse el poder de decidir qué vida merece ver la luz del día y cual no.

“11. Resulta más razonable preguntarse en qué medida podemos todos generar instancias capaces de acompañar adecuada y efectivamente a la madre y su familia, con ayuda sicológica, social, económica y espiritual. Invitamos a los profesionales del área de la salud a buscar y ofrecer caminos ante estas situaciones que no signifiquen la destrucción deliberada de la misma vida sino su cuidado. Hay muchas experiencias conmovedoras de instituciones que se dedican al servicio de cuidar la vida de los pequeños, los sufrientes, los más pobres y abandonados de la sociedad. Ellas merecen nuestra gratitud y abren camino a otras iniciativas que pueden surgir.

“12. Confiamos que en estos días en que los cristianos del mundo entero y -en cierta medida- el conjunto de la sociedad estamos celebrando el nacimiento del Niño Jesús, se acreciente en todos nosotros el amor por la vida, el respeto a la vida de todos y -en especial- el deber de todos de cuidar la vida de los pequeños, los sufrientes y los más pobres y abandonados de nuestra sociedad. De un modo especial invitamos a orar por las madres que viven estas situaciones tan dramáticas y difíciles. Y también imploramos para que la sabiduría y fortaleza de Dios guíen las decisiones en tan trascendente materia. Presentamos estas intenciones al Padre Dios, por intercesión de la Virgen María, que trajo a este mundo al Autor de la vida y nos enseña a amarlo”.