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El aborto multiplica el riesgo de trastorno mental en las mujeres

marzo 9, 2009

Natalia Lopez Morata

Natalia Lopez Morata

Abortar supone un riesgo grave para la salud mental de la madre, tal y como demuestran varios estudios científicos sobre las consecuencias de la interrupción voluntaria del embarazo en la mujer. Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, explica que «se han definido hasta 15 síntomas psíquicos diferentes en las mujeres que han sufrido un aborto». Al igual que ocurre con la pérdida de un ser querido, la interrupción del embarazo provoca un duelo en la madre, «cuyo cerebro empieza a crear desde el primer día de embarazo un vínculo de apego con el futuro hijo que se ve truncado de golpe», indica. Este duelo puede llegar a provocar un cuadro psiquiátrico que se denomina trastorno por estrés postraumático y que es el mismo que sufren personas que han sobrevivido a una guerra, atentado o accidente. Un estudio neozelandés publicado en el «Journal of Child Psychology and Psychiatry» demostró que el daño psíquico es aún mayor en mujeres jóvenes -analizó al grupo de entre 15 y 25 años-. Depresión, ansiedad, conductas suicidas y abuso de sustancias tóxicas son algunas de las secuelas que puede dejar la interrupción del embarazo. Con independencia de los remordimientos que pueda tener cada persona, las lesiones que produce la rotura del vínculo afectivo materno filial en el cerebro son contrastables con técnicas de imagen. Físicamente, el daño se manifiesta con una disminución de la zona del hipocampo -la parte del cerebro relacionada con las relaciones de afecto-. Otro de los síntomas descritos en mujeres que han parado su gestación voluntariamente es lo que se llama «aborto de repetición». «Es un trastorno obsesivo que lleva a la mujer a la necesidad de repetir la experiencia», explica López Moratalla. Frente a toda esta evidencia, no hay «ningún dato de que el embarazo produzca algún trastorno mental. No afecta negativamente al cerebro para nada, al contrario, reduce el estrés y aumenta la liberación de la oxitocina, una hormona que confiere tranquilidad y serenidad», dice la experta. Para la catedrática de la Universidad de Navarra resulta «increíble que se vaya a consentir crear una tara así en el cerebro de una mujer, sobre todo de las menores. Es una daño muy fuerte a la mujer que parece imposible que salga de un Ministerio de Igualdad». Pero quizá la conclusión más llamativa que deja un repaso a la literatura científica sobre el tema la arroja un estudio finés -Finlandia dispone de una ley de plazos para abortar- donde se analizó el historial médico del año anterior a la muerte de más de 9.000 mujeres en edad reproductiva que murieron entre 1987 y 1994. Tras realizar los ajustes estadísticos pertinentes observaron que el riesgo de fallecer por cualquier causa en el año posterior a haber abortado era cuatro veces mayor que el de las mujeres que habían llevado su embarazo a término. Además, al observar específicamente los casos en los que la mujer había decidido voluntariamente terminar con su vida, el riesgo de morir era siete veces mayor en las mujeres que habían abortado que en las que tuvieron al niño. El mayor riesgo de tener esta ideación suicida se daba en las mujeres menores de 30 años y, precisamente, entre los siete y los diez meses posteriores al aborto, coincidiendo con la fecha en la que se debería haber dado a luz.

Natalia López Moratalla: “Científicamente, el aborto es malo”

febrero 18, 2009

Publicamos a continuación, por su interés, una entrevista concedida por la doctora Natalia López Moratalla al diario de Guatemala PrensaLibre.com

La doctora Natalia López Moratalla trabaja con la subcomisión del Parlamento de Diputados de España, para impulsar una ley sobre el aborto. Vino a Guatemala para participar en la lección inaugural del año académico 2009 de la Universidad del Istmo. En esta entrevista habla sobre cómo es visto el aborto desde estudios científicos recientes.

Según López Moratalla, el aborto es dañino para la mujer además de que destruye una vida humana.

¿Usted está a favor o en contra del aborto?
Totalmente, en contra, porque científicamente se ha demostrado que la vida humana empieza con la concepción. El embarazo desarrolla en el cerebro de la madre un vínculo de apego con el bebé. La naturaleza la prepara para eso. Hay documentación científica del daño que sufre la mujer por un aborto.

¿Cuáles son los mayores traumas en una mujer cuando aborta?
Entre los psíquicos están el cambio de conducta ligado a la drogadicción y el suicidio. Una lesión cerebral, como la que sufren los veteranos de guerra o quienes han tenido un accidente dramático. La memoria emotiva queda bloqueada. Esto no le sucede a todas las mujeres, pero quienes lo llegan a padecer tienden a repetir el aborto porque debe volver al escenario una y otra vez. Terminan en el suicidio.

Toda mujer, incluso aquellas integrantes de grupos feministas, que ha abortado reconoce que es un trauma.

El embarazo es positivo para la salud de la mujer, en ese período no hay estrés, ya que tenerlo afectaría al niño. El organismo crea una situación agradable para el ser humano que se desarrolla.

¿Qué pasa cuando la mujer desea abortar?
Siempre está presionada, porque la ha abandonado el padre de la criatura o porque no tiene los recursos económicos para mantenerla. Hay que ayudarla, por medio de políticas sociales, así jamás abortaría.

¿Y cuando hay violación?
Depende de los países. Por ejemplo en España: en seis años ha habido tres violaciones. No se ha demostrado, pero si al trauma de la violación le sumas el del aborto, destruyes a la mujer.

Cuando un niño viene con malformaciones, ¿puede recomendarse un aborto?
Hay que preguntarse si un niño no tiene derecho a ser aceptado por sus padres por estar enfermo, entonces hay que ayudar a ese niño. En España, la Asociación de discapacitados ha planteado a la (Organización de Naciones Unidas) ONU de que es un tema de discriminación y por eso rechazan ese tipo de aborto.

Hay familias con niños enfermos desde el vientre de la madre y viven felices. Me pregunto si deberá hacerse una lista de padecimiento con los que no se puede nacer. Hay soluciones antes de matar a una persona.

Cree que si una mujer conoce los traumas como consecuencia de un aborto, ¿cambiaría de decisión?
La experiencia mundial enseña que si a la mujer se le ayuda y se le dan opciones, jamás lo haría. No existe el derecho al aborto. Los daños provocados a la madre es por una sociedad machista, el hombre nunca tendrá que hacerlo.

Sin embargo, este tema tomó mayor fuerza con la liberación femenina.
Hay un planteamiento mundial pro aborto, lo basa en el derecho de la mujer a su cuerpo, pero científicamente no tiene fundamento, porque los dos —niño y madre— se benefician. A partir de la semana 22, un bebé puede sobrevivir fuera de la madre, sucede con los prematuros. Eso significa que a partir de ese período, el aborto se convierte en un infanticidio.

A partir del primer trimestre, los vínculos entre madre e hijo son más fuertes y por eso los síntomas o consecuencias por un aborto aumentan.

Eso hace plantearnos el aborto no como un derecho de la mujer sino como una violencia contra ella, que es lo que el movimiento por aborto intenta ocultar. Defendemos el informar bien a la mujer.

¿Qué sucede con la píldora de un día después?
Cuando hay una concepción, el embrión tarda cinco días en pasar de las trompas al útero. En ese tiempo se prepara el sitio de anidación. Al tomar la píldora se impide preparar ese colchoncito, el embrión se despeña y muere.

Aborto se define como la interrupción del embarazo. Hay unos que dicen que es al concebir y otros que es en la implantación en el útero. Si se toma como lo segundo entonces la píldora no es catalogada como abortiva.

¿Cómo afecta a una sociedad en la que se legaliza el aborto?
Es un tema de una ideología internacional. Hay una imposición en donde se condicionan ayudas para que los gobiernos sean pro aborto. Es un intento por frenar el crecimiento de la población, en especial en los países subdesarrollados, y en aquellos del primer mundo es como una especie de liberación de la mujer.